sábado, 8 de mayo de 2010

WOMAD. Cada año más basura.

Portada > Cáceres

Conyser recogió casi 13.500 kilos de residuos el primer día, todo un récord

08/05/2010

Esta noticia pertenece a la edición en papel.

El jueves más sucio de los últimos cuatro años. Así definió la primera jornada de Womad el jefe de operaciones del servicio de limpieza de la ciudad, Conyser, Jesús Morán. Se recogieron 13.490 kilos de basura (casi 3.000 kilos más que el año pasado). La zona que más residuos acumuló la madrugada del jueves al viernes fue el casco histórico, donde los operarios limpiaron más de 11.300 kilos, mientras que en Cánovas recogieron 2.130.

La empresa concesionaria del servicio municipal de limpieza ha montado para la XIX edición del festival un operativo especial para los días de la cita multiétnica, similar al del año pasado, en el que participan 48 operarios (mañana, tarde y noche) y siete vehículos. Además, en la plaza Mayor, Cánovas y la plaza de La Concepción han instalado ocho casetas sanitarias y 15 váteres químicos y se han repartido por todo el recinto del festival y su entorno 160 contenedores.

viernes, 7 de mayo de 2010

Laverdad.es

REGIÓN MURCIA

El Fiscal denuncia el aumento de funcionarios que prevarican al no perseguir los ruidos

Díaz Manzanera advierte de que este tipo de delitos pueden ser perseguidos penalmente aunque no haya lesiones

28.04.10 - 01:07 -

Estrés, insomnio, cardiopatías, bajo rendimiento en los estudios de los jóvenes o ansiedad y poca productividad en el trabajo de los adultos son algunas de las patologías que la contaminación acústica provoca. Se podría añadir a la lista inapetencia sexual, hipertensión o sordera, por no hablar de las secuelas psíquicas: en algunos casos los tratamientos son de por vida.
La Fiscalía persigue desde 1996 los delitos relacionados con el ruido ambiental, pero la inoperancia de ayuntamientos y Comunidad Autónoma y la escasa actuación policial ante este tipo de infracciones provocan que la acción judicial no sea del todo efectiva.
Locales, bares de copas, discotecas, obras o aeropuertos son los lugares donde los decibelios retumban con fuerza, y no todos cumplen con la normativa vigente en aislamiento de ruidos. El consumo de alcohol en la calle también es foco de quejas por parte de los ciudadanos, y denuncian que los dueños de los locales no hacen nada para evitarlo y respetar así su descanso.
Por si fuera poco, José Luis Díaz Manzanera, fiscal de Medio Ambiente del Tribunal Superior de Justicia de la Región (TSJ), denuncia que «las conductas prevaricadoras o por omisión de funcionarios públicos ante este tipo de delitos van en aumento».
El fiscal participó el lunes en una mesa redonda sobre ruido ambiental junto a Adolfo López, de la Asociación Española de Juristas contra el ruido; Abel Sáez, presidente de la Sala Contencioso Administrativa del TSJ; y José Pablo Ruiz Abellán, Defensor del Pueblo de la Región de Murcia. La charla se celebró en el edificio Moneo de Murcia con motivo del Día Internacional contra el Ruido.
Díaz Manzanera advirtió que en la Fiscalía tienen muy presente las consecuencias del exceso de ruido en la salud, por lo que es importante actuar en el momento en que hay peligro, antes de que el daño aparezca: «No tiene que haber trastornos o lesiones para ser perseguido penalmente». Según el fiscal, «el ruido es uno de los principales problemas de la sociedad actual, y España carece de una buena educación ambiental. La contaminación acústica provoca secuelas graves y he tenido casos que superaban los 100 decibelios en viviendas donde vibraban las ventanas y el agua de los inodoros».
La protección ante el ruido está recogida en la Constitución, pero decretos regionales y ordenanzas municipales ponen, en ocasiones, trabas a la Carta Magna. «Los ayuntamientos, en muchos casos, no sancionan adecuadamente y se limitan a tomar medidas cautelares. También conceden licencias sin estudiar a fondo cada caso», aclara Abel Sáez.
La ley estatal limita los decibelios a 25 en horario nocturno (23.00 a 7.00) para los dormitorios y a 30 para el resto de la casa; 35 para los despachos profesionales, aulas y salas de lectura, y 40 para las oficinas. En horario diurno estas cifras suelen aumentar en diez decibelios.
Adela Martínez-Cachá, concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Murcia, aclara que «no hay desidia por parte del Consistorio y nos atenemos a las ordenanzas, pero el límite de 25 decibelios es muy exigente».
El Decreto sobre protección del medio ambiente frente al ruido recogido en el Boletín Oficial de la Región de Murcia establece que «un 50% de la población murciana está expuesta a niveles de ruido ambiental superiores a los recomendados; y un 90% de los puntos de medida en hospitales y centros docentes exceden los límites». Por otro lado, la fuente sonora más importante y extendida de la Región es el tráfico rodado.
España -46 millones de habitantes- es el segundo país más ruidoso del mundo después de Japón -130 millones-, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Diez millones de españoles están expuestos a niveles superiores al límite establecido por la OMS: 65 decibelios.

jueves, 29 de abril de 2010

DIARIO HOY

CÁCERES
«Los niveles sonoros superan la legalidad»
28.04.10 - 00:02 -

JUAN MIGUEL BARRIGÓN DEPARTAMENTO DE ACÚSTICA
Juan Miguel Barrigón, director del Departamento de Acústica de la Uex, es una autoridad en la materia. Su opinión sobre contaminación ambiental siempre cuenta. Sostiene que el tráfico es la principal fuente de ruidos en Cáceres, aunque no elude el problema «en zonas localizadas, por ejemplo en lo referente al ocio nocturno». «Cáceres es una ciudad en la que los niveles de ruido en sus grandes avenidas superan los valores de referencia indicados en la legislación». Asume que este hecho se agrava por la noche: «Además de las grandes avenidas, otras calles importantes de la ciudad poseen niveles sonoros que superan la legalidad». Cree Barrigón que la nueva ordenanza lleva a los propietarios de los locales a comprobar que su actividad no genera un nivel de ruido que incumple la normativa.
Más dudas tiene sobre el informe de la Fundación La Caixa en el que se apunta que Cáceres supera en ruidos a ciudades mucho mayores, incluidas Madrid o Barcelona: «Me puse en contacto con los editores del informe para indicarles que esa afirmación era fruto de un desconocimiento de los autores. Pero no me hicieron caso», incide.

lunes, 26 de abril de 2010

Diario HOY

LA NOCHE SIGUE HACIENDO RUIDO
Han tenido que pasar más de 20 años para que los locales de la Madrila comiencen a insonorizarse y así adaptarse a la nueva ordenanza. Ya se han dado las dos primeras licencias de café concierto, pero es dudoso que el ruido deje de ser un problema
25.04.10 - 00:09 -
J. J. GONZÁLEZ |

ESTE debate es en Cáceres casi permanente, tan antiguo que se puede decir que es hasta aburrido, aunque estemos hablando de diversión. Es el problema de siempre y está enquistado en la capital cacereña, como en otras muchas ciudades de España. El conflicto parece irresoluble. Se trata de una ecuación endemoniada, armada con dos factores condenados a ser eternamente antagónicos: el derecho al descanso y el derecho a la diversión. ¿Pueden las leyes y las normativas municipales garantizar la deseada síntesis?
La respuesta a esta pregunta es que sí. Claro, que para ello es necesario, en primer lugar, cumplir las normas. Y la respuesta a esa pregunta es negativa, es decir que no hay solución, si los poderes público no aplican con rigor sus propias normas. Y esto es lo que ha pasado en los últimos 20 años, en Cáceres y en muchos sitios, donde los vecinos se han puesto en pie de guerra hartos de sufrir el martillo del ruido.
Ahora, la capital cacereña se ha dotado de una nueva ordenanza que unos, los pacientes vecinos, ven como la normativa del silencio y otros, los hosteleros y los clientes, como la normativa del ocio. En realidad se trata de la nueva Ordenanza de Protección del Medio Ambiente en materia de Ruidos y Vibraciones. Como se ve, el propio nombre indica que no es una normativa sobre el ocio sino lo contrario: sobre la protección del descanso. Y es que, a diferencia de hace 20 o 30 años, la sociedad contempla ahora el ruido como una agresión al medio ambiente. De hecho, el descanso es contemplado por los tribunales donde se han visto causas por denuncias de vecinos, como un derecho que merece ser protegido. Este cambio de actitud de la sociedad no es baladí ya que ha servido de espaldarazo a los tribunales que han fallando a favor de los vecinos y han condenado a propietarios de locales y a gobernantes como responsables de un delito contra el medio ambiente. La sociedad, pues, ha cambiado y ya no es cómplice, o no tanto como antes, de la dejación de funciones de los poderes públicos en la lucha contra el ruido. La permisividad en favor de los excesos ya no está de moda.
En Cáceres la nueva ordenanza del ruido llega en este nuevo clima social, pero la efectividad de su aplicación todavía plantea serias dudas entre los residentes de las zonas afectadas por las molestias del ajetreo nocturno, principalmente la Madrila. Asisten descreídos a la entrada en vigor de la ordenanza y hay un colectivo, la Asociación contra el ruido, que la ha recurido en los juzgados. Cree que no sirve para nada y que el Ayuntamiento y la Junta siguen haciendo dejación de sus funciones, como en los últimos 20 años con la anterior ordenanza y con las leyes y normas en vigor.
Nuevas licencias
Sin embargo, hay que reconocer que la aplicación de la ordenanza, aprobada hace un año, ha dado esta semana sus primeros frutos: un local de la Madrila Alta ha estrenado su nueva licencia de café concierto, para lo cual ha tenido que hacer una importante inversión en materia de insonorización. Otro de la Plaza de Albatros también ha conseguido licencia y habrá de estar debidamente insonorizado.
Sólo por esto, se puede decir que la normativa ha surtido efecto, aunque todavía no ha acabado con la picaresca de los locales que reabren a las 6 de la mañana como si fueran bares de desayuno. Además, todo puede ser un espejismo si continúa el desmadre de los horarios y si al final se convierte en un 'coladero' para que otros locales pasen de ser pubs a cafés-concierto con la sólo pretensión de ampliar su horario y de poder cerrar tan tarde como las discotecas, a las 5.30 de la mañana en vez de a las 3. Éste es el objetivo que se plantean, en realidad, muchos hosteleros, y no tiene nada que ver con inquietudes culturales o musicales. En todo caso, resulta llamativo que hayan tenido que pasar 20 años de los famosos disturbios de la Madrila para que los locales comiencen a insonorizarse. Bienvenido sea, aunque me temo que la noche seguirá haciendo ruido. Mucho ruido.

martes, 23 de marzo de 2010

CÁCERES

Proponen crear una pantalla vegetal anti ruido en el parque del Príncipe

La medida persigue proteger a las aves, y consiste en sembrar varias filas seguidas de arbustos y árboles con muchas hojas

23.03.10 - 00:14 -

Escondite de adolescentes aficionados a las pellas, sempiterno aspirante a 'botellódromo', refugio de parejas sin casa ni coche, circuito de cabecera de aficionados al trote, la carrera y el abdominal, banco de jubilados con y sin periódico, paseo ideal para perrunos... Es el parque del Príncipe, una mancha ocre en el mapa de Cáceres, la zona verde más grande de la capital, y aunque para la mayoría sea algo desconocido, uno de los paraísos urbanos para aves más apreciados de España.
75 especies, entre ellas unas cuantas a las que es muy difícil ver si no es en el campo, lo han elegido como sitio para vivir, entre otras razones porque entre sus 18 hectáreas hay menos ruido del habitual en una ciudad. «Esto es así porque el parque está en una depresión, es decir, está a una altura inferior a la de sus alrededores, y eso hace que el ruido del tráfico llegue matizado», explica Daniel Patón, profesor titular de Ecología en la facultad de Ciencias de la Uex y miembro de la Asociación de Amigos del Parque del Príncipe.
Precisamente él es quien ha tomado la iniciativa de lanzar una idea que tiene como objetivo fundamental mejorar el hábitat de las aves que hay en el parque, intentar que las que hay no se vayan y que puedan venir más. Lo que propone Patón es crear pantallas vegetales para reducir el nivel de ruido en el recinto. Su planteamiento es ubicarlas tanto en la Ronda Norte como en la avenida de Hernán Cortés, las dos carreteras -precisamente la primera nació, entre otros motivos, para descargar de vehículos a la segunda- que marcan los límites de la zona verde a un lado y otro.
¿Y qué es una pantalla vegetal? Sin entrar en grandes profundidades, se puede definir como una barrera natural, a base de árboles y arbustos, que actúa como aislante. Es la versión ecológica de las pantallas anti ruido que es fácil ver en las autovías, o separando a estas de urbanizaciones situadas al lado. En las vegetales, en lugar de materiales artificiales, todo es natural. Básicamente, árboles. Y no basta con una sola fila. Son necesarias varias. Y tampoco sirve cualquier especie.
Daniel Patón sugiere el algarrobo, porque a pesar de que tarda en crecer, tiene muchas hojas, aunque matiza que hay otras opciones (los cipreses o incluso las encinas) que podrían valer. «Los jardineros son quienes saben bien cuál sería la mejor elección», apunta el profesor, que enumera qué condiciones debería cumplir la especie elegida. «Debe ser perenne, con mucha densidad de hojas y ramas finas que creen bolsas de aire -detalla-, preferiblemente de crecimiento rápido, longeva, resistente a la falta de agua y mejor un matorral alto que un árbol o arbusto bajo».
Este muro verde consigue reducir el nivel de ruido entre tres y cinco decibelios, una cantidad pequeña -considerablemente menor a la de las pantallas acústicas artificiales, las de las carreteras-, pero suficientes para el parque del Príncipe, que ya de por sí presenta una tasa de rumorosidad baja.
En concreto, la media del recinto es de 52 decibelios, con áreas donde baja hasta los 47 y otras más expuestas en las que se alcanzan los 60. Según los estudios de Patón -hay más de una investigación que lo acredita-, el nivel sonoro es un factor fundamental a la hora de responder a la pregunta de por qué el parque acoge a especies que no suelen habitar en ciudades. «El ruido explica la presencia de más del 68 por ciento de la avifauna urbana», añade el experto, que sugiere una segunda medida para reducir el ruido en el entorno: garantizar, mediante resaltes o radares, que los vehículos que circulan por la avenida de Hernán Cortés o la Ronda Norte no sobrepasan la velocidad legal establecida.
La propuesta de Daniel Patón tiene el aval de la Asociación de Amigos del Parque del Príncipe, de la que es miembro. De hecho, el colectivo tiene varias iniciativas que pretenden revalorizar el recinto. Entre ellas, la más significativa es la mejora de la conocida como 'estufa fría', un espacio en el que viven 180 especies tropicales. El proyecto está incluido en la lista que el Ayuntamiento presentó al segundo Plan E, y su dotación es de 200.000 euros, que se invertirán en habilitar un pasillo y señalizar los ejemplares, pasos obligados para que el lugar pueda recibir visitas guiadas.

martes, 16 de marzo de 2010

Sentencia en Castellón


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Un juez obliga a Castellón a medir el ruido en un barrio

M. FABRA - Castellón - 20/02/2010

Un juzgado de lo Contencioso administrativo ha obligado al Ayuntamiento de Castellón a medir el nivel de ruido de la zona de Lagasca, con el fin de comprobar si se trata de una Zona Acústicamente Saturada (ZAS). La sentencia responde a un recurso, presentado por la asociación Castelló sense Soroll, después de que el consistorio decidiera no cumplir un acuerdo adoptado por el pleno municipal, en diciembre de 2006, que recogía la decisión de medir el nivel de ruido en la zona. El equipo de gobierno del PP alegó que dichas mediciones habían quedado en suspenso ante la necesidad de redactar un plan acústico, exigido por la Generalitat desde 2002 para los municipios de más de 20.000 habitantes. Pese a ello, el tribunal considera que debe ejecutarse el acuerdo adoptado en el pleno y proceder a las mediciones ya que las medidas plasmadas en el plan "no sustituyen a las que serían de aplicación de apreciarse que concurren los requisitos para la declaración de una ZAS" que, según ha apuntado la asociación, "son mucho más restrictivas".


En cualquier caso, según aseguró ayer el portavoz del colectivo, Tomás Verdejo, el Ayuntamiento no ha adoptado ninguna de las medidas contempladas en el plan acústico municipal y en el posterior plan zonal, tras un año de vigencia. Entre ellas se encuentra la instalación de limitadores telemáticos de los equipos musicales, que son controlados desde la propia policía, ni la designación de patrullas específicas para el control de ruido. El colectivo admite que los locales han realizado un "esfuerzo" por hacer posible el descanso de los vecinos. "Pero no sabemos si es el que corresponde porque el Ayuntamiento tampoco ha realizado auditorías acústicas", añade.

Diario HOY

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CÁCERES
El portal más visitado de la Madrila

15.03.10 - 00:11 -

Viven en el corazón de la movida. Lo saben y lo sufren. Y lo que parece más preocupante con vistas al futuro, están condenados a seguir sufriendo. En esa tesitura se encuentran los 20 vecinos que habitan el bloque número 2 de la calle Santa Teresa de Jesús, en plena Madrila. Sus casas se encuentran en un lugar privilegiado. Privilegiado para sucumbir a ruidos y visitas inesperadas cada noche de fin de semana. Son visitas de extraños que dejan restos de todo tipo, entre las que se incluyen bebidas, papelinas vacías de droga y, sobre todo, deposiciones. «A veces esta zona parece un váter», se queja Eutiquiano Mendo, uno de los afectados.
La película ya la conocen de memoria. Comienza cada noche de jueves y se intensifica durante la madrugada del sábado al domingo. Los damnificados lo tienen muy claro.
Quien quiera ver el espectáculo de cómo queda el rincón que hay entre el negocio situado junto a sus casas, el pequeño jardincillo y la entrada al número 2 de Santa Teresa de Jesús debe acudir cualquier mañana después de la movida. «Lo dejan todo perdido, hecho un desastre. Es algo tremendo, porque te encuentras aquí de todo. Al menos ahora no se ven jeringuillas, lo que sí aparecen son papelinas, vasos tirados y restos de orín», describe con la mirada fija en el suelo de la puerta de acceso Eutiquiano.
Se atisba un color amarillento negruzco y cuando el interlocutor pone cara de no saber qué es, este hombre de 68 años que lleva viviendo en el bloque «desde que se construyó hace más de 40 años» tira de lógica y apabulla: «Eso es lo que han hecho tantas y tantas meadas en la entrada de casa, estropear la puerta. Mira el suelo», resume.
Eutiquiano es natural de Arroyo de la Luz aunque se vino a vivir a Cáceres. Es un vecino de la Madrila de toda la vida y allí lleva sufriendo, también, «durante más de 20 años». Encuentra la solidaridad y comprensión de Antonio Durán, el incansable presidente de la Asociación Cacereños contra el Ruido. Su cruzada parece una causa perdida, pero ellos siguen dando batalla en todos los frentes: el de la Administración Pública, la Justicia y los medios están en primer plano.
Policía
«Llamamos a la Policía y viene, pero luego todo vuelve a ser igual. Hemos presentados denuncias y por las mañanas vienen los operarios de Conyser y recogen toda la basura, pero esto no es de recibo». Eutiquiano Mendo habla por su boca aunque traslada el problema de sus vecinos de bloque, que han debido acordar en comunicad colocar un foco que permanece iluminado por la noche y que es la última medida de alcance que se les ha ocurrido para tratar de ahuyentar a tantos visitantes extraños. La visibilidad ha aumentado y gracias a ello las visitas han remitido.
«No sé si es que los servicios de los bares están llenos o que los cierran, según nos dicen. Lo cierto e s que todos vienen aquí a reunirse, a hacer sus necesidades...». Su discurso se endurece. La mirada de este viudo, amable y cercano parece un poco más triste. Señala ahora hacia el foco y dice que confía en que gracias a él se reduzcan los movimientos en el portal. El número 2 de Santa Teresa, posiblemente, el más visitado de la Madrila.


El Periodico de Extremadura

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Portada > Tema del día

"El problema es la permisividad con la hora de cierre"

Antonio Durán CACEREÑOS CONTRA EL RUIDO.

15/03/2010 G. M.

Foto:FRANCIS VILLEGAS
Antonio Durán vive cada fin de semana el infierno del ocio. No es que a él no le guste divertirse, pero le gusta más descansar, lo que le resulta casi imposible de jueves a domingo. En su guerra contra el ruido influye decisivamente el incumplimiento de los horarios de cierre de los locales que le hace también incumplir sus horas de sueño. Pero no es una batalla que Durán lidia solo. Desde hace un año preside una asociación, Cacereños contra el ruido, de la que forman parte los vecinos de las zonas de marcha de Cáceres con el objetivo de frenar la contaminación acústica.

Su respuesta a por qué se incumple la ley en repetidas ocasiones en este sentido es clara: "el principal problema es la permisividad con los horarios. Es lo más grave". En el caso de Cáceres, según Durán el incumplimiento es generalizado. "No tenemos inconveniente en que los horarios se amplíen pero que lo locales no estén bajo nuestras casas", explica.

Esa es la solución que el presidente de este colectivo que sufre las consecuencias de que se burle lo estipulado: "sacar los locales de los hogares". Bueno, esa y "hacer cumplir la ley". Durán pone un ejemplo: "He denunciado en alguna ocasión a uno de los locales de La Madrila que más me tortura a mí. El ayuntamiento dice que ya tiene 16 expedientes de sanción abiertos a este local, pero que son faltas leves y no puede proceder al cierre que pedimos". Ante este caso, parece que es la propia Administración la que tampoco cumple las leyes, puesto que la comisión de tres faltas leves, "que deben resolverse en el plazo de un mes", podrían llevar al cierre temporal.

Si el local se cierra tarde, la gente sale a la calle más tarde y las horas de sueño de Antonio y otros vecinos se reducen. "Hay que tomar soluciones valientes. Igual que se ha hecho con las multas de tráfico, han sido más estrictos y los accidentes están bajando".

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿No sería mejor la prevención, y que paguen los causantes?

La gamberrada que más cara le sale al Consistorio son las micciones en la calle: paga 84.100 euros al año para acabar con el hedor y las manchas

09.03.10 - 00:10 -


¿Cuánto dinero del que pagan los ciudadanos de Cáceres cada año en su declaración de la renta se gasta en devolver a su estado original lo que destroza el vandalismo? La cifra sorprenderá a más de uno: 467.064 euros.
Es lo que tuvo que desembolsar el Ayuntamiento en el año 2008 (el recuento de 2009 está en curso) para restituir el orden de lo que se llevan por delante los gamberros. La cifra, aportada por la Concejalía de Infraestructuras, no es una estimación, sino el montante final de una factura detallada. Y en ese recibo, la cantidad más alta es la que se dedica a pagar las fumigaciones que son necesarias para eliminar las manchas y el hedor vomitivo que los orines acumulados dejan en paredes y suelos. Sólo este concepto le cuesta al gobierno local 84.100 euros, la partida más gravosa de todas, por delante del alumbrado público -farolas rotas, principalmente-, que aparece en el segundo lugar de esta clasificación, con 79.510 euros.
«Lo que el vandalimo le cuesta al Ayuntamiento es una barbaridad», lamenta Miguel López. El concejal pone voz a una reflexión que seguro, firmarían un buen número de ciudadanos, algunos de ellos víctimas directas o colaterales del afán que demuestran algunos jóvenes por hacer bien visible su cortedad de educación.
Lo sufren en primera persona, por ejemplo, quienes residen en alguna de las zonas preferidas por los vándalos, que coinciden con el centro urbano. Entre ellas, la plaza de la Concepción -que le pregunten a la estatua de El Redoble, que ha amanecido varios sábados sin uno de sus dos integrantes-, las cales Pintores, Moret y Paneras o el parque de Calvo Sotelo, de donde hubo que quitar unos paneles informativos situados al pie de algunos árboles. Esa zona es conocida en el argot policial cacereño como 'la ruta del elefante', porque es rara la mañana en que ese trayecto, que comunica la Plaza Mayor con La Madrila, dos de los lugares de referencia en el ocio nocturno de la capital, amanece sin algún destrozo.
Precisamente las calles Pintores, Moret y Paneras están en el punto de mira de Aeca (Asociación de Empresarios del Comercio de Cáceres), que lleva tiempo intentando que la autoridad les permita instalar cámaras de videovigilancia en las tres vías. Hace tres años lo solicitaron sin éxito, y desde hace uno están recopilando denuncias de sus asociados para presentar una solicitud formal más argumentada. La decisión depende en gran medida de la Comisión de Garantías de la Videovigilancia, que tiene al frente al presidente del TSJEx (Tribunal Superior de Justicia de Extremadura), y entre sus miembros, al fiscal del TSJEx, técnicos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, un representante de la Delegación del Gobierno y responsables en materia de Seguridad Ciudadana. En los últimos años, ese organismo ha atendido cuatro solicitudes (la de los empresarios cacereños, Llerena, Olivenza y Casas de Don Pedro), y todas las denegó. El argumento principal suele ser que estos dispositivos puede conculcar el derecho a la intimidad, el honor o la libre circulación.
Visto que el vandalismo no cesa y sigue afectando a los negocios, principalmente los del centro de la ciudad, AECA ya tiene recopiladas en torno a una treintena de denuncias, y desde el colectivo se hace una llamada a los dueños de tiendas para que denuncien los daños a sus comercios. «A veces no se hace por falta de tiempo o porque se cree que no servirá para nada, pero es importante para intentar que pongan las cámaras», reflexiona María Ángeles Costa, gerente de la asociación.
Para intentar hacer frente a este problema, el Ayuntamiento puso en marcha hace un año su 'plan antivandalismo', que incluía más vigilancia policial para intentar identificar a los autores. El programa arrancó en abril, y hasta julio habían sido detenidos cuatro menores. La cifra total transcurrido un año desde la puesta en marcha del plan la dará a conocer el concejal de Seguridad Ciudadana en los próximos días, aunque Carlos Jurado advierte de que «no es sólo una cuestión de perseguir al que lo hace, sino más bien una labor educativa, pues la mayoría son menores de edad». Conforme a este punto de partida, el Consistorio está preparando una serie de actuaciones encaminadas a concienciar a los jóvenes de lo irracional de atentar contra el mobiliario urbano.
Fiscal de menores
Precisamente porque no superan los 18 años, la primera medida que se toma sobre quienes son descubiertos cometiendo algún acto vandálico es poner el asunto en manos del fiscal de menores. En función de la cuantía de los daños que haya ocasionado, su acción será tipificada como una falta o como un delito, sus padres o tutores legales tendrán que hacer frente a la indemnización económica para resarcir al perjudicado, y el juez decidirá después el castigo para el autor. El objetivo último es que el menor adquiera conciencia de sus actos, y que la capital vea reducido en lo posible estos daños. «De todas formas -termina Carlos Jurado-, este un problema que se da en Cáceres, en todas las ciudades e incluso en los pueblos».